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¿Cómo afecta la mala alimentación al sexo?

marzo 11, 2015

 

“Somos lo que comemos.” “Debemos comer bien para crecer sanos y fuertes”… Seguramente todos hemos escuchado por lo menos en una oportunidad estas y muchas otras advertencias sobre lo importante que es alimentarse bien. Es muy cierto que durante el crecimiento es fundamental una buena alimentación, pero a lo largo de toda la vida una vez hayamos terminado de crecer también es importante mantener hábitos alimenticios adecuados, pues de esto dependerá el correcto funcionamiento de otras actividades corporales como el sexo.

En lo referente al modo en el que la alimentación afecta al sexo es importante señalar que no solo el no comer puede resultar perjudicial para un rendimiento satisfactorio en la actividad sexual, tanto en hombres como en mujeres, sino que también es importante cuidar lo que comemos, así sea en grandes cantidades. Lo importante no es comer más sino comer mejor, por lo que se recomienda una ingesta alta de carbonos energéticos, que se ingieren al consumir frutas, vegetales y algunos tipos de carne de primera calidad que proporcionen al organismo la vitalidad necesaria para el gran ejercicio físico que representa el sexo.

El modo en el que el consumo de alimentos correctos e incorrectos repercute en el sexo es mediante los niveles de oxígeno que, gracias a los alimentos, hay en la sangre. Fenómeno que es esencial para que todos los músculos y órganos del cuerpo, relacionados con la actividad sexual o no, se encuentren en perfectas condiciones y asegurar un nivel verdadero de bienestar personal.

Además de los efectos negativos en la oxigenación de la sangre descritos antes una mala alimentación afecta los niveles de Testosterona, que en el caso de los hombres, y en menor medida en las mujeres, repercute en un descenso inmediato en el deseo sexual.